16 Mar 2018
Campaña futbolín: 'The making of'
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Campaña futbolín: ‘the making of’

El pasado 28 de febrero fue un día diferente en Aukera. No porque alguno se disfrazara de ¿dragón? por motivos que aún se desconocen, sino porque sorteamos nuestro querido futbolín, poniendo así el punto y final a todo un mes —igualmente divertido— a lo largo del cual gritamos a los cuatro vientos (Instagram, Twitter, Facebook y Linkedin) que buscábamos un nuevo hogar para este juguetito.

[Leer con voz de Gloria Serra:] Pero, ¿qué se esconde realmente detrás del futbolín de Aukera? ¿Por qué regalar tan preciado bien existiendo opciones más lucrativas como Wallapop?

Por qué teníamos un futbolín

Me encantaría hacerme el interesante y decir algo como “es una larga historia”, pero no es así. Simplemente fue un obsequio de un cliente, con toda la buena intención por su parte, y que aceptamos de buen grado, pese a los prejuicios que teníamos, debido al aroma a postureo que envuelve a este tipo de ítems.

Y es que, aunque tuviéramos futbolín, en Aukera no nos gusta nada el humo. Puedes creértelo o no, pero es así. Somos tremendamente críticos con aquello que no dignifica nuestra profesión y creemos que la base de los resultados es el trabajo bien hecho. Nada más.

Unas fotos de equipo feliz y juguetón no te hacen mejor profesional. Seamos serios, ni siquiera ser ponente en decenas de eventos y formaciones te hace mejor profesional. Quizá te haga mejor comunicador, pero, ¡ay, amigo!, son los proyectos “de verdad” y los clientes los que te curten como profesional de lo tuyo, en cualquier profesión.

Ahora bien, lo que te hace sin duda mejor profesional es ser feliz en tu lugar de trabajo. Y el caso es que ya teníamos un ping-pong al cual dábamos —damos— mucho uso. El tenis de mesa es un gran aliado para eliminar el estrés y desconectar entre tarea y tarea, pero, sobre todo, nos hace sonreír y olvidarnos de los marrones que siempre hay en cualquier empresa.

Visto el éxito del ping-pong, pensamos que era buena idea el futbolín; sin embargo, este no cuajó.

Ping pong en Aukera

Por qué no lo usábamos

A veces las ideas no cuajan, a veces lo que parece que va a comerse el mundo se queda en nada. Llámalo Pinterest, Quora o Google Plus. Te subes a todo correr a la moda, pero pronto te ves solo y aburrido.

Mi opinión personal es que el principal problema del futbolín es la necesidad de 4 personas para jugar una partida en condiciones (no, jugar uno contra uno no es jugar). Es sencillo engañar a un contrincante para echar un pique al ping-pong, pero no resulta fácil encontrar tres compañeros de juego justo en el momento en que a ti te apetece descargar un poco de tensión.

Quizá también esté relacionado con el ruido. Una partida de futbolín genera bastante barullo —por el número de participantes— y también constantes golpes tipo latigazo cada vez que tiras a puerta, hagas o no hagas la ruleta (aquí estaba terminantemente prohibido, que conste).

El caso es que no cuajó. Parece más emocionante en las fotos que en directo, por lo que sea.

Por qué decidimos regalarlo

Vista la coyuntura decidimos que no tenía sentido tener en mitad de la oficina algo tan grande —y potencialmente mortal, como los manguitos de un futbolín—, si no lo pensábamos disfrutar. Somos humanos y nuestro primer reflejo fue venderlo, algo sacaríamos por él. Es cierto que era un regalo, pero teníamos permiso para hacer con él lo que quisiéramos.

El caso es que, de repente, alguien tiene la feliz idea de sortearlo. A todos nos pareció una opción interesante, porque encajaba muy bien con nuestra mentalidad; era como reírse a la cara del postureo y ser más chulos que nadie —no olvidemos que somos de Bilbao— regalando algo con cierto valor económico. Molaba ser “los que tienen futbolín, pero reconocen que no lo usan”.

Tampoco olvidemos que nos dedicamos al marketing digital, así que aprovechamos la ocasión para montar una campaña de comunicación alrededor del sorteo y conseguir que se hablase un poquito de nuestra marca. ¡Todo cuadraba!

Alguno pensará que es dudosa la calidad del mensaje que puede llegar a nuestros clientes potenciales mediante esta estrategia. Sin embargo no perdáis de vista que las agencias de marketing digital tan especializadas como nosotros comunican para un doble target: clientes y talento.

Con esta campaña hemos conseguido, sobre todo, que grandes talentos del medio digital conozcan la marca Aukera y que la sigan. De esta manera se nos abren puertas para futuras contrataciones, tanto directas como por prescripción, al haber conectado emocionalmente con personas que tienen muchas cosas en común con nuestra filosofía. ¿Acaso no merece la pena?

Los datos de la campaña

Para esta campaña, desarrollamos una landing en la que explicábamos por qué sorteábamos el futbolín, su características y cuáles eran los requisitos para participar. Para su difusión, utilizamos principalmente el canal social (orgánico y paid), centrándonos sobre todo en Twitter, Facebook e Instagram.

¿Quieres ver los resultados? Hemos preparado un informe contando absolutamente todo (inversión realizada, tráfico orgánico, tráfico de pago, conversiones…) para que puedas descargártelo y cotillear 😉. A cambio solo te pedimos que nos dejes tu e-mail; no vamos a abrasarte con spam, tranquilo/a, solo te enviaremos nuestra newsletter, con contenido fresco sobre analítica y estrategia digital, una vez al mes. ¡Prometido!

El futuro sin futbolín

Aunque todos lo echaremos de menos, en el fondo sabemos que ha ido a un lugar mejor donde le darán el cariño que se merece. Nos han prometido que de vez en cuando nos enviarán fotos de la criatura para que podamos levantar cabeza y seguir adelante.

De momento, ya tenemos el sitio que necesitábamos para instalar el aparcabicis. Esperemos que cale el ejemplo y, a las dos compañeras que vienen a trabajar en bici, pronto se les unan algunos más. Bueno, tampoco muchos, no hay sitio más que para 3 o 4 bicis.

Ah, por si te lo estabas preguntando: no, no pensamos regalar nada más, al menos en el corto plazo. Pero, sin duda, podemos decir que la experiencia ha valido la pena, sobre todo por haber conocido a gente tan estupenda como esta . ¡Gracias a todos!