30 Abr 2014
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Google Tag Manager: ¿solo para marketing?

Tendemos a creer que las cosas son lo que aparentan, o aquello para lo que en principio fueron creadas… pero luego, con su uso y con el tiempo, podemos llevarnos sorpresas muy agradables.

Algo así ocurre con Google Tag Manager, algo que al parecer iba a servir (y sirve) para desvincular un poco al departamento de marketing del de desarrollo, o al menos hacerlo menos dependiente en campañas de SEM y Analítica Web avanzada. Y esto es  cierto.

Esto es así porque a través del contenedor que nos proporciona Tag Manager, se puede insertar remotamente contenido (mediante su propia interfaz externa) sin tener que tocar el código fuente de la página. Una vez insertada la etiqueta de Tag Manager, no hay que tocar código en la página, salvo para casos muy muy avanzados.

Tag Manager, una herramienta para Marketing y Desarrollo

Para instalar un píxel de Google Analytics, AdWords (conversiones y remarketing), display o ppc de cualquier tipo, verificar una propiedad en Webmasters Tools, etc. ya no será necesario seguir el protocolo básico de pedir al departamento de desarrollo que lo implemente, y esperar sus tiempos (no siempre enfocados y sincronizados con las necesidades de Marketing, por la típica dualidad de mando en empresas grandes).

Sin embargo, es habitual descubrir que, enseñar Tag Manager a un desarrollador, es como regalar un juguete a un niño: toda una caja de herramientas con la que convertirlo y motivarle a ser un analista web en potencia, con Google Analytics y Tag Manager.

Google-Tag-Manager-Marketing-IT

Con Tag Manager, Analytics y un poco de desarrollo se puede obtener casi cualquier dato que se desee, sobre la web y sobre el comportamiento del usuario (en tiempo de ejecución). Dónde se hace clic, tiempo medio en embudo de conversión, qué campos se rellena y cuáles no, dónde se abandona un formulario, etc. etc. Y es que a Tag Manager, se le puede añadir código JavaScript en ciertas partes fundamentales, como macros, pudiéndose así lanzar consultas a contenidos en la página en tiempo real. Los límites están en la imaginación y la legalidad, por supuesto.