5 May 2016
Google Tag Manager para dummies
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Google Tag Manager para dummies (escrito por una dummy)

Si te dedicas al marketing online (y, especialmente, a la analítica web) seguro que has oído hablar de Google Tag Manager. Pero los que, como yo, no nos pegamos a diario con la parte más técnica del marketing digital, podemos tener dificultades para entender la magnitud real y las aplicaciones de esta herramienta. Así que si eres un poco dummy 😉 , sigue leyendo sin miedo, porque cuando termines este artículo, estarás en condiciones de empezar a trastear con Tag Manager.

Google Tag Manager para dummies

Qué es Google Tag Manager

Google Tag Manager es un contenedor de etiquetas. ¿Y esto qué quiere decir? Pues que funciona como un caballo de Troya: después de instalar Google Tag Manager en una web, desde su panel de control podemos decirle que instale líneas de código (etiquetas) pertenecientes a otras aplicaciones  para realizar diferentes funciones. Todo esto sin tener que entrar en el código de la web (o sin tener que pedirle a nadie que lo haga por ti).

Una de sus principales ventajas es esta: podemos saltarnos el paso de instalar códigos (como el de Analytics, por ejemplo) en todas las páginas de la web, y hacerlo de manera muy sencilla desde el panel de Tag Manager. Y si, además, este paso no lo haríamos nosotros sino otro departamento de nuestra empresa o una agencia de marketing externa, el ahorro de tiempo —y dinero— es considerable.

Otra de las ventajas de Google Tag Manager para los que no somos programadores es que hay un montón de etiquetas predefinidas, que nos permiten realizar las acciones más frecuentes con unos pocos clics y sin tener que “picar” código.

Para qué sirve Google Tag Manager

Google Tag Manager tiene un montón de aplicaciones prácticas. Las más habituales suelen ser el control de Google Analytics —donde, gracias a Tag Manager podemos realizar implementaciones avanzadas— o la introducción de códigos de seguimiento de campañas publicitarias y de remarketing (Google Adwords, DoubleClick…), aunque también podemos introducir etiquetas HTML o Javascript personalizadas (como los píxeles de seguimiento de Facebook o Twitter).

Además, Tag Manager nos permite probar todo antes de publicarlo; es decir, que no tendremos que esperar a lanzar la campaña de publicidad para comprobar si el píxel de seguimiento —por ejemplo— está instalado correctamente, sino que la propia herramienta nos lo puede confirmar previamente.

Otra de las ventajas es que sabremos desde un panel de control cuántas etiquetas hemos introducido en nuestro sitio web, y podremos eliminar las que ya no sean necesarias —al finalizar una campaña de publicidad, por ejemplo— de manera muy sencilla. Esto se traduce en páginas web con el código más limpio y, por lo tanto, con tiempos de carga menores.

Por qué necesitas Google Tag Manager

Como he dicho antes, una de las principales ventajas de Google Tag Manager es la no dependencia de terceros para implementar ciertas etiquetas en nuestra web. Conocemos demasiados casos de campañas de publicidad que se han lanzado sin el código de seguimiento de conversiones instalado, porque el departamento de IT tenía otras prioridades o porque el proveedor que se encarga de hacerlo tiene tiempos de respuesta demasiado largos. Y, desde luego, lanzar una campaña publicitaria sin medirla es como tirar el dinero por la ventana.

Patricio no utiliza Tag Manager
Patricio no utiliza Tag Manager.

También es muy útil la posibilidad de implementar nosotros mismos un montón de etiquetas sin apenas saber código, gracias a las etiquetas predefinidas, además de poder probar todo antes de lanzarlo.

Pero no pensemos que Google Tag Manager es solo para cosas “sencillitas”. Realmente su potencial se encuentra en poder realizar implementaciones avanzadas y en medir prácticamente cualquier cosa que se nos ocurra. Algunas de sus aplicaciones son la implementación del remarketing  de Adwords o del e-commerce mejorado; también podemos utilizar Google Tag Manager para medir conversiones y formularios cuando no tenemos página de confirmación… ¡Incluso podemos realizar cambios en la web desde Google Tag Manager! Cuando empieces a manejar la herramienta con cierta soltura, el límite lo pondrá tu imaginación ;).

Cómo empezar con Google Tag Manager

Vamos a empezar con Tag Manager por el principio, que es instalando el contenedor en nuestra web. Para ello, entramos en la página de Google Tag Manager y pulsamos en el botón para darnos de alta. Nos aparecerá esta pantalla, donde introduciremos el nombre de la cuenta; podemos poner lo que queramos, pero hay que tener presente que el nombre debe ser lo suficientemente identificativo para reconocerlo en caso de que tengamos que gestionar varias cuentas.

Instalar Google Tag Manager 1

Después introduciremos la dirección donde alojaremos el contenedor e indicaremos si se trata de una web o de una aplicación móvil (iOS o Android).

Instalar Google Tag Manager 2

En la siguiente pantalla nos aparecerá el código de seguimiento que debemos introducir en nuestra página web, inmediatamente después de la etiqueta <body>. En el caso de que sea otro departamento el que deba implementarlo, será el único paso que tenga que hacer por ti.

Instalar Google Tag Manager 3

Una vez hecho esto, ya tendríamos el contenedor en nuestra web y podríamos empezar a crear etiquetas. Ha sido fácil, ¿verdad?

Instalar Google Tag Manager 4

 

Tu primera etiqueta

Vamos a empezar con algo facilito; lo más habitual es que lo primero que hagamos con Google Tag Manager sea instalar el código de seguimiento de Google Analytics. Pinchamos en “Nueva etiqueta” y nos aparecerán las etiquetas predefinidas de diferentes productos. El primero de ellos es Analytics.

Instalar Analytics en Google Tag Manager 1

Pinchamos sobre el botón de Google Analytics y lo primero que nos pregunta es si se trata de Universal Analytics o de Analytics clásico; pinchamos sobre la opción correspondiente y nos pedirá el ID de seguimiento (el código que empieza por “UA-“). A continuación seleccionamos que la etiqueta se active en todas las páginas de la web y aceptamos todo.

Instalar Analytics en Google Tag Manager 2

Por último, pulsamos en publicar etiqueta para que empiece a funcionar.

Instalar Analytics en Google Tag Manager 3

¡Y ya está! Desde este momento, tendremos instalado Google Analytics en nuestra web.

Eso sí, ¡mucho ojo si con anterioridad teníamos Analytics instalado directamente en la web! Deberemos buscar el código de seguimiento y eliminarlo de todas las páginas antes de hacer la instalación desde Google Tag Manager, ya que si no, recibiremos los datos duplicados.

Instalar Analytics en Google Tag Manager 4

 

Qué más cosas puedes hacer con Google Tag Manager

¿Ya te ha picado la curiosidad y quieres seguir creando etiquetas? ¡Genial! Aquí te dejo varios tutoriales (de más sencillo a más complicado) para que puedas ir probando:

Recursos sobre Google Tag Manager

Si te interesa conocer Tag Manager en profundidad, en internet puedes encontrar numerosos recursos —la gran mayoría en inglés, eso sí—. Para ponerte las pilas con Google Tag Manager, te recomendamos el siguiente:

Aprovechando los recursos disponibles en la red y con un poco de esfuerzo, podrás dejar de ser un dummy de Google Tag Manager y sacar chispas a la herramienta. ¡Ánimo!